Teatro San Martín

Teatro San Martín

Durante la gobernación de Luis F. Nougues, se ordenó la construcción del Boulevard Sarmiento. Una de las obras más suntuosas de la capital, destinada a instalar un teatro el "Odeón", un hotel, el "Savoy" y el primer casino de la provincia. Se dispuso de una manzana completa y los tres inmuebles rodeados de jardines y separados por ellos, de manera tal que cada uno funcionó de forma independiente y se paseaba de uno a otro sin necesidad de salir a la calle.
Este proyecto se llevó a cabo, con el propósito de embellecer la ciudad, con edificios elegantes y modernos. Funcionó especialmente para albergar, distraer y entretener a los turistas de invierno que arribaban a la provincia en el tren, ubicado a unas cuantas cuadras.
Tanto por su punto estratégico, como por su lujosa construcción, y la exclusividad de su repertorio, fue llamado en sus comienzos el teatro "aristocrático", donde acudían turistas y vecinos del distinguido Barrio Norte.
La inauguración del Odeón, en 1912, es representativa del clima cultural de los grandes alcances que la ciudad de Tucumán registró en la segunda década del siglo XX. En efecto, unos días antes, se había inaugurado en la ciudad otro importante teatro, el Alberdi. Tucumán, contaba en ese momento con tres teatros, junto con el teatro Belgrano, que en total sumaban una capacidad de 3.000 espectadores, lo que da cuenta de la enorme capacidad artística local.
En 1951, cambió su nombre Odeón por el actual, "San Martin". Este no sólo aportó a la ciudad su refinada y moderna arquitectura, sino también y por sobre todo, fue y sigue siendo un foco de cultura y entretenimiento. En él se organizan diversas y variadas representaciones artísticas, funciones de la compañía lirica, juegos florales, conciertos, obras de teatro, ballet, conferencias etc.