Centro Cultural Alberto Rougés

Centro Cultural Alberto Rougés

El petit hotel en el que actualmente funciona el Centro Cultural Alberto Rougés, fue en sus inicios una residencia familiar que albergó a importantes familias tucumanas vinculadas al poder político y económico. Julio J. Cainzo, importante empresario de la actividad azucarera, fue quien mandó a construir la casa al arquitectomallorquí José deDe Bassols. A sólo cinco años de construida, en 1918, Cainzo vendió la propiedad a Brígido Terán, otro industrial azucarero, a la vez, destacado político. Luego de su muerte y de su esposa, la casa pasó al dominio de su hija María Amelia Gregoria Terán y Lacabera de Sortheix. Así, la casa albergó no solamente a las familias de la élite tucumana mencionadas, sino que también fue transitada por otras figuras destacadas de la política, la economía y la Iglesia de aquel entonces, el gobernador Octaviano Vera, Fray Ángel María Boidron y Monseñor Bernabé Piedrabuena, entre otras.
Más tarde pasó a cobijar la Cámara Federal de Apelaciones, que rentó la propiedad hasta que en 1973 la adquirió la Fundación Miguel Lillo. Ésta se hizo cargo del proyecto de rehabilitación y reutilización del edificio, para lo que se intentó compatibilizar las necesidades del futuro centro cultural con los conceptos del Arq. De Bassols. El 1° de Junio de 1990 quedó inaugurado el Centro Cultural Dr. Alberto Rougés, cuya misión es aunar la labor científica con la indagación humanística, teniendo como premisa una concepción amplia de la cultura que abarca desde la investigación científica, tanto de la naturaleza como de la historia, hasta la creación artística. De esta forma el Centro Cultural ha abierto sus puertas a científicos y artistas a partir de conferencias, cursos, exposiciones, elaboración de archivos y centros de documentación.