La Continental

La Continental

Esquina mítica de la ciudad, a finales del siglo XIX albergó la confitería "La Londres", donde a través de un biógrafo, se proyectaron películas de cine mudo. También funcionó la tradicional confitería "El Buen Gusto", y en 1908, se convirtió en el exclusivo club social "El Circulo", que luego paso a ser parte del Jockey Club de Tucumán.
En 1939 se inauguró aquí el primer rascacielos de la ciudad, "La Continental", con 25 m de altura supero la escala de edificación alcanzada hasta el momento. Lógicamente esto alteró el paisaje de la homogénea y chata ciudad, así como también reforzó una etapa de cambios y quiebres con las tradiciones. Se consideró un símbolo del progreso y confianza en el futuro, por su imponente presencia y la racionalidad de sus formas. Su importancia también radica en ser el primer exponente de la arquitectura del Movimiento Moderno en Tucumán.
Aclamado por la prensa del momento como un "magnífico palacio", sus modernos y confortables espacios, estuvieron provistos de la última tecnología de ese tiempo y se caracterizaron por su funcionalidad. Su uso estuvo destinado a departamentos para la renta, locales comerciales, oficinas, etc. Hombres, mujeres y niños pasearon, vivieron y visitaron esta tradicional y emblemática esquina de la ciudad.