Primera Confitería

Primera Confitería

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El gobierno de la Provincia promulga el 6 de mayo de 1912, el gobierno de la provincia promulga la ley 1106, por la cual se compromete a adquirir una zona de 24 has. para destinarlas a un parque en la terminación de la avenida Mate de Luna. En cumplimiento de las mismas, se acepta la donación de tres fracciones de terreno, por parte de su Propietario el Sr. Nicolás Maisano, para la prolongación del camino y el parque proyectado. Habiéndose presentado a licitación el proyecto de construcción de una confiería en el Parque Aconquija, salió aprobado el pliego presentado por Emilio Pastrana, quien se hizo cargo de la obra, según los planos ya aprobados, para todo lo cual se fimó el contrato respectivo el 25 de noviembre de 1937.
El primer concesionario de la cantina del Recreo Aconquija fue Juan Schiller, con el cual el gobierno fimo un contrato de explotación de la misma en el año 1938, prorrogado luego en el año 1941.
Hostería de San Javier

Hostería de San Javier

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El Gobierno de Tucumán contrató a la Empresa de Blas R. Alascio, para que construya una hostería en la cumbre de San Javier, a partir de una licitación en la cual participaron 8 oferentes, de acuerdo a los pliegos presentados por el Departamento de Hidráulica Obras Públicas e Industrias. Dicho contrato se fimó el 2 de mayo de 1941. El edificio debía construirse en una fracción del terreno expropiado por el Gobierno en Anta Muerta y respondía a un plan de incentivación del turismo de la provincia que comprendía caminos que unirían San Javier con Villa Nougués, entre otros, y leyes de fomento a la construcción de Hosterías en distintos puntos de la provincia.
 
Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres

Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres

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En la cesión del 12 de enero de 1907, el Honorable Senado de Tucumán trató el proyecto de ampliación de los laboratorios de Química y Bacteriología, implementando una Estación Experimental Agrícola, con el objeto de investigar sobre abonos, para los cultivos, principalmente de caña de azúcar, como así también del mejoramiento de las variedades de caña; y otros cultivos que se practican en la provincia. El gobierno promulgó esta ley con el número 915, el 16 de enero de 1907.
En cumplimiento de esta ley, el 25 de septiembre de 1926 el gobierno compra dos fracciones de terrenos ubicados al norte de la ciudad de San Miguel de Tucumán, a la Sociedad Anónima Azucarera Argentina. Estos terrenos pertenecieron al Ingenio San Ramón y, con anterioridad, al Ingenio El Colmenar, propiedad de Ambrosio Colombres y del Dr. José Eusebio Colombres.
Casa del Departamento Irrigación de Los Sarmientos

Casa del Departamento Irrigación de Los Sarmientos

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Este edificio se construyó para destinarlo a las oficinas del Juzgado de Paz y Comisaría de Los Sarmientos, en un terreno comprado al efecto alrededor del año 1900. A partir del año 1917 con la construcción del Dique El Rincón, el canal y las compuertas derivadoras, la casa pasa al departamento de Irrigación, conociéndose el lugar como “Dársena de Los Sarmientos”; este edificio quedó en desuso en el año 2000 aproximadamente, por cuestiones de seguridad.
Ex Casa Soldati (San Pedro de Colalao)

Ex Casa Soldati (San Pedro de Colalao)

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La casa y sitio de la Colonia de Vacaciones ubicada en la localidad de San Pedro de Colalao, cito frente a la esquina Noroeste de la Plaza Leocadio Paz, lo adquirió por herencia Francisco Javier Álvarez casado con Aquilina Soldati, con el objeto de honrar la memoria de su esposa. El mismo donó al gobierno la propiedad, para que se destine a Colonia de Vacaciones de niños que se educan en establecimientos ficales.
Molino Arrocero Haymes Hermanos

Molino Arrocero Haymes Hermanos

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Obra impulsada por dos grandes empresarios del sur tucumano: José y Pablo Haymes. En este edificio funcionaban el aserradero, el molino arrocero y el harinero, desde principios del siglo XX. En 1920, además, crean la fábrica de hielo, que para esa época era toda una novedad. El molino y el aserradero estuvieron en actividad desde 1900 y dejaron de funcionar en 1935.
Luego de la quiebra, el sitio pasa por diferentes propietarios, siendo la última transferencia en el año 2001.
Edificio Cárcel Villa Urquiza

Edificio Cárcel Villa Urquiza

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Al no estar previsto en el presupuesto anual la compra de un terreno para la construcción de la Cárcel penitenciaria, el gobernador por acuerdo de ministros decreta el 14 de mayo de 1920, la adquisición de un terreno al Banco de la Provincia denominado “Quinta de Liberani”; esta propiedad fue adquirida por el citado Banco en remate judicial el 30 de noviembre de 1917.
La situación de la cárcel de contraventores, revistió cierta gravedad al declararse una epidemia de gripe en el mes de agosto de 1926, en la cual muchos presos fueron contagiados debidos a las condiciones en que vivían. Esté hecho actuó como disparador para apresurar el traslado de los mismos a la nueva Cárcel de Villa Urquiza, gestión que el Jefe de Policía Dr. Colombres realizó antes los jueces pertinentes, logrando el traslado de los mismos a partir del día 10 del mismo mes.
Finca El Vizcacheral

Finca El Vizcacheral

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La Finca El Vizcacheral, que fue la quinta de los Roca, era una extensa propiedad que se extendía hasta el río Salí y el llamado Camino del Perú. Don Juan Bautista Paz distribuyó sus tierras entre sus tres hijas casadas. A su hija Agustina que contrajo nupcias el 8 de marzo de 1837 con el Coronel José Segundo Roca le tocó la parcela llamada San Agustín, nombre que Don Roca puso en homenaje a su esposa y a sus hijos fallecidos en 1844 y 1846.
Esta Propiedad pasó por diferentes dueños, hasta que en el año 1994 se asienta la compra por la Sociedad El Pinar de Roca, la cual lotea el terreno para vivienda y dona a la municipalidad de las Talitas los terrenos destinados a calles, pasajes, espacios públicos y espacios verdes; dicha municipalidad acepta la donación por ordenanza N° 138 / 2002. El 23 de noviembre del año 2006, la Honorable Legislatura de Tucumán sanciona la ley N° 7856, por la que crea el Museo “Roca”, en homenaje a Don José Segundo Roca y sus hijos, el cual funcionará en el edificio que se encuentra en la Finca El Vizcacheral, declarado Bien de Patrimonio Cultural por la Ley 7535.
Solar de la Ramada de Abajo

Solar de la Ramada de Abajo

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Según la tradición, durante su estadía en Tucumán en 1814, al contraer una enfermedad pulmonar el Gral. Don José de San Martín se retiró a curar su dolencia en una casa de campo ubicada en una estancia distante unas 7 leguas de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Dicha estancia llamada La Ramada de Abajo, pertenecía a la sazón a Don Pedro Bernabé Gramajo, casado con Dolores Molina, quienes la compraron en 1806 a Escolástica Araoz, una de las hijas y herederas de Pedro Antonio Araoz, el que a su vez la permutó en el año 1773, en su mayor extensión por una casa ubicada frente a la plaza pública a Isabel Garcia.
Entre los años 1870 y 1880, Rufio Cossio Gramajo heredero de Pedro B. Gramajo, construye una casa en el mismo sitio en que se encontraba el viejo e histórico edificio, la cual se preserva hasta nuestros días, y representa aquella en que descansó el Gral. San Martín.
El 5 de junio de 1944 el Interventor federal Interino por decreto N° 330, declara de utilidad pública y sujeta a expropiación un terreno de 3 hectáreas los considerandos para el citado decreto son los siguientes: “Que en el lugar denominado La Ramada de Abajo departamento Burruyacu se encuentra la casa donde se alojó enfermo el Gral. San Martín poco antes de abandonar el Ejercito del Norte. Que la misma se encuentra completamente abandonada casi en ruinas con evidente peligro de desaparecer”.
El 15 de diciembre de 1976, por decreto provincial Nª 4060 / 1 (SE), se acepta la donación de los Sres. Martínez de la fracción de una hectáreas y media en que se encuentran el Monumento Nacional de La Ramada de Abajo y la Escuela Nacional N° 313.
El día 12 de junio de 2012, el Ente Cultural tomó posesión de una ha. y media lindante con el sitio del Museo Sanmartiniano, expropiada a los efectos por el Gobierno de Tucumán en cumplimiento de la Ley 8382. Con esta última expropiación el sitio del solar histórico de la Ramada, completa las tres hectáreas pretendidas originalmente por Los gobiernos Nacional y Provincial.
Biblioteca Sarmiento

Biblioteca Sarmiento

A principios del siglo XX la Sociedad Sarmiento, que en 1882 había surgido de las inquietudes literarias de alumnos, egresados y maestros de la Escuela Normal y el Colegio Nacional, acrecentó su prestigio hasta convertirse en una asociación clave para la cultura tucumana. Desde ese rol vertebró las prácticas culturales e intelectuales de diferentes sectores de la capital y del interior interesados en debatir propuestas e iniciativas para el desarrollo y progreso de la provincia.
El prestigio obtenido por la Asociación se materializó en la construcción de un local propio, inaugurado en 1909. Por esos años también se propuso en una de sus reuniones la creación de una casa de altos estudios, lo que se concretó en 1914 con la fundación de la Universidad de Tucumán. Este importante emprendimiento no debe opacar otros procesos que se dieron en la Sociedad Sarmiento y que contribuyeron a generar una formidable herencia cultural. El fomento de un público lector, interesado en asistir a charlas y conferencias sobre las más variadas temáticas; la importancia de inculcar en la población una conciencia cívica y patriótica, sobre todo a partir de los festejos patrios del 9 de julio; la consideración de las condiciones de vida de los trabajadores y las propuestas para su mejora; por último, la incorporación activa de las mujeres –decidida en el cambio de estatuto de 1902- a un mundo de sociabilidad cultural y literaria que se había mantenido preeminentemente masculino hasta entonces.
Biblioteca Alberdi

Biblioteca Alberdi

En 1903 se diseñaron los estatutos de una nueva asociación cultural en la ciudad de Tucumán que se disponía abrir sus puertas a "toda persona instruida y a la que desée (sic) instruirse". Se trató de la Biblioteca Alberdi, a la que se incorporaron numerosos residentes extranjeros en la provincia que encontraron en las prácticas culturales otra vía de integración a la sociedad tucumana, tan efectiva como fue su inserción en las actividades comerciales y productivas. Fue tan importante la presencia de residentes extranjeros en la membrecía que las primeras reuniones se realizaron en el local de la Sociedad Española. En su reglamento, además, se establecía que formarían parte de la Comisión Directiva los presidentes de las tres colectividades extranjeras más numerosas de la provincia.
Si bien el objetivo principal que se refleja en sus estatutos era llevar adelante una propaganda activa en torno a la figura de Juan Bautista Alberdi, también se proponían festejar los aniversarios patrios y recordar otras figuras relevantes del pasado nacional o internacional. La inauguración en 1910 de un local propio con capacidad suficiente para su biblioteca, un amplio salón de lectura y una sala de conferencias fue uno de los sucesos relevantes de la vida cultural de Tucumán. Unas 30.000 personas circularon por la biblioteca; y también miles asistieron a las conferencias y a las audiciones musicales que organizó la institución a lo largo de ese año.
La Continental

La Continental

Esquina mítica de la ciudad, a finales del siglo XIX albergó la confitería "La Londres", donde a través de un biógrafo, se proyectaron películas de cine mudo. También funcionó la tradicional confitería "El Buen Gusto", y en 1908, se convirtió en el exclusivo club social "El Circulo", que luego paso a ser parte del Jockey Club de Tucumán.
En 1939 se inauguró aquí el primer rascacielos de la ciudad, "La Continental", con 25 m de altura supero la escala de edificación alcanzada hasta el momento. Lógicamente esto alteró el paisaje de la homogénea y chata ciudad, así como también reforzó una etapa de cambios y quiebres con las tradiciones. Se consideró un símbolo del progreso y confianza en el futuro, por su imponente presencia y la racionalidad de sus formas. Su importancia también radica en ser el primer exponente de la arquitectura del Movimiento Moderno en Tucumán.
Aclamado por la prensa del momento como un "magnífico palacio", sus modernos y confortables espacios, estuvieron provistos de la última tecnología de ese tiempo y se caracterizaron por su funcionalidad. Su uso estuvo destinado a departamentos para la renta, locales comerciales, oficinas, etc. Hombres, mujeres y niños pasearon, vivieron y visitaron esta tradicional y emblemática esquina de la ciudad.
Correo central

Correo central

Inaugurado el 24 de septiembre de 1939, en el marco de la conmemoración de la Batalla de Tucumán, el edificio del Correo Central fue diseñado por el arquitecto ruso Jacques Spolsky, miembro de la Dirección General de Arquitectura de la Nación y responsable, además, de la construcción del Palacio de Correos de Buenos Aires y del de Rosario. Tras la cesión del terreno que perteneciera a los Ferrocarriles del Estado -con la condición de que se destinara parte del edifico a sus Oficinas de Informes-, se inició la obra que demoraría 12 años en concretarse desde que fuera licitada en 1927, debido a que se paralizó en numerosas ocasiones a raíz de las dificultades económicas atravesadas como consecuencia de la crisis internacional.
La construcción de este edificio de gran envergadura respondió a la necesidad de dotar a la oficina de Correos y Telégrafos de la Nación de un local adecuado que estuviera, al mismo tiempo, en consonancia con el clima pujante de la provincia. Este edificio se sumó a una serie de construcciones que, promediando la década de 1930, contribuyeron a modificar la fisonomía de la ciudad que empezó a ganar altura a través de obras tales como el Palacio de Tribunales, el edificio de la Caja Popular de Ahorros de la provincia y el de "La Continental".
Ex Hotel Plaza

Ex Hotel Plaza

Durante las últimos años del siglo XIX este lote perteneció a don Agapito Zavalia, al parecer albergo a notables personajes de nuestra historia como el gobernador Heredia y el general Juan G. Lavalle.
Con la llegada del ferrocarril (1876) y el incipiente desarrollo azucarero, Tucumán se convirtió en una gran plaza hotelera, en ese contexto se construyo el Hotel Universal, inaugurado en 1892.
En 1920 se refaccionó el edificio con la finalidad de convertirlo en un hotel de primera categoría así nació el moderno Hotel Plaza. Cuyas habitaciones recibieron a destacadas personalidades de la vida política, y cultural tanto del país como también del extranjero. Por su estilo elegante y su ubicación estratégica, sus salones fueron centros de la vida social de la provincia con sus famosas fiestas, banquetes y "el five o´clock tea time" que se hacia a diario.
El Hotel y otros edificios de este tipo como el Hotel Savoy, son símbolos de una época dorada, durante la cual cientos de turistas y viajeros llegaban a Tucumán ansiosos de recorrer una ciudad histórica, conocida por sus magníficos lugares de recreación urbana y expresión artística, siendo un foco de cultura y entretenimiento en la región.

Teatro Alberdi

El Teatro Alberdi, fue fundado por los hermanos Genovessi en 1912, aumentando en seis la cantidad de teatros en la capital.  Los planos fueron elaborados por el Estudio Candie de Rosario, y construido por Nicolás Ferraro bajo los lineamientos del estilo académico francés. El escultor siciliano Juan Bautista Finochiaro, realizó las figuras escultóricas que decoran el tope de la cornisa. El diseño original de la sala, mantenía una estructura en forma de la llamada caja Italiana, tiene la virtud clásica de herradura, mantiene sus extremos abiertos hacia la boca de la escena evitando el conflicto de ángulos visuales.

 Casi todos los demás teatros estaban destinados a cinematógrafos, por lo tanto el teatro Alberdi, era uno de los pocos que ofrecían otras atracciones como opera, opereta, zarzuela y comedia. En 1913 concurrieron más de 80.000 personas a las 280 funciones que se llevaron a cabo.