Casa Padilla

Casa Padilla

La Casa Padilla, una construcción que data de mediados del Siglo XIX, perteneció a la Sra. Lastenia Frías de Padilla, hija de José Frías -quien fue gobernador de la provincia en 1831-, y a su esposo Ángel C. Padilla, destacado abogado que, estando a cargo del municipio, impulsó y condujo la construcción del hospital que hoy lleva su nombre. En esta vivienda estableció su estudio profesional que era, según palabras de Paul Groussac, "acaso el más concurrido de esta ciudad".
La casa fue habitada por tres generaciones de la familia Padilla. En 1962 pasó a manos del Estado debido a su valor histórico y arquitectónico, iniciándose su restauración en 1975. Actualmente funciona como museo y en él se exhibe, además de parte del mobiliario original, la colección donada a la provincia por el doctor Ernesto Padilla (h) en 1979. La "Colección Padilla" incluye piezas de arte oriental, del antiguo Egipto y del pasado colonial, además de óleos, grabados y muebles europeos; objetos, todos ellos, que dan una idea del estilo de vida de la élite azucarera tucumana de fines del siglo XIX y comienzos del XX. En 2001 la Casa Padilla fue declarada Monumento Nacional.