San Ramón Nonato

San Ramón Nonato

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El 23 de marzo de 1865, por ley 243 el gobierno aprueba un juzgado auxiliar al de Tafí en Amaicha. Luego, en el presupuesto del año 1871, el gobierno contempla un sueldo de preceptor para la escuela de Amaicha. Estos actos administrativos suponen la presencia, no solo de una población importante en dicha localidad, sino también de un núcleo poblacional signifiativo.
La actual Iglesia de San Ramón Nonato comenzó a construirse en el año 1888, siendo su mentor el Presbítero Estratón Colombres. La parroquia a la que sirve esta Iglesia depende administrativamente de la Prelatura de Cafayate, provincia de Salta; la misma fue construida con la generosidad y trabajo de los vecinos, en piedra y adobe, demostrando así una profunda fe religiosa.
La titularidad del terreno, aunque originalmente de la Iglesia, situación que se menciona en las transferencias de los sitios colindantes; pertenece a la Asoc. Civil Comunidad de Amaicha, herederos de la Merced Real que en 1716 “los Gobernadores Francisco de Nieva y Gerónimo Luís de Cabrera otorgaron al Cacique Chapurfe, hijo y heredero del Cacique de la ciudad de Quilmes, Don Diego de Utibaitina, haciéndose extensivo el derecho de posesión real a favor de sus descendientes o herederos, y/o cesionarios para que la gocen como legítimos dueños”.
En la actualidad, por sucesivas ventas que hizo la misma comunidad a lo largo del tiempo, queda un remanente de 52.000 Has., de las cuales son propietarios los miembros de la comunidad de Amaicha.
El Poblado de Amaicha entra dentro de esta propiedad comunal, salvo algunas viviendas que sus poseedores acreditaron oportunamente, la plaza pública y los edificios de oficinas públicas.
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Basílica de Nuestra Señora de La Merced

Basílica de Nuestra Señora de La Merced

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El Capitán Juan Pérez de Zorita vino con los primeros Mercedarios que llegaron al Tucumán, siendo uno de ellos el padre Pedro Cervantes, quien asistió a las ciudades de Cañete, Córdoba del Calchaquí y Londres. Asentados en Santiago del Estero, fundaron su primer convento en San Miguel de Tucumán en el año de su repoblamiento de 1565, bajo el Patronazgo de Santa Bárbara.
El comendador de La Merced, Fray Pedro Rendón, conjuntamente con el Capitán Gaspar de Medina, organizó la defensa de la ciudad en los acontecimientos de 1575.
El primer sacerdote, hijo de estas tierras, ordenado en la ciudad de San Miguel de Tucumán en el año 1583 por el Obispo Vitoria, fue el Padre Mercedario Fray Antonio Marchena.
Los Mercedarios fueron los primeros en trasladarse al nuevo sitio de La Toma. Ya en el año 1683, construían su nuevo convento e iglesia; esta última terminó de construirse años después y fue tomada como ejemplo por el Obispo de Córdoba del Tucumán en el año 1736, al ordenar la construcción de la nueva Matriz de San Miguel de Tucumán en sitio frente a la Plaza, al sur del Cabildo.
La Orden de La Merced tuvo su sitio en la ciudad de Ibatín desde su fundación, y al trasladarse a La Toma ocupó correspondientemente el mismo en la nueva ciudad. Por distintas circunstancias, los mercedarios no pudieron ocupar sus conventos al promediar el siglo XIX, lo que motivó que Celedonio Gutiérrez en el año de 1848 promulgara una ley luego del fallecimiento del último Mercedario de Tucumán, expropiando todas sus propiedades, las que se reducían a lo que quedaba de la manzana original, en la que tenían construido su colegio y convento, además del templo. En dicha ley, se destina el colegio y convento a educación y el templo y objetos sagrados, a la Matriz.
Este primer templo resistió hasta la primera mitad del siglo XIX, posteriormente comenzó a construirse en su lugar un segundo edificio que fue demolido por razones estructurales en las primeras décadas del siglo XX, y ya en 1946 se construyó el actual.
Además de la importancia que tuvo para el desarrollo de la región la actividad de la Orden Mercedaria, cabe destacar el reconocimiento del Gral. Belgrano a la Virgen de La Merced por su intercesión en la Batalla de Tucumán. El mismo, además de nombrarla Generala del Ejército Argentino en el año 1813, desdobló la Parroquia de la Matriz creando el Curato de la Victoria.
Iglesia Catedral

Iglesia Catedral

La Iglesia Matriz, sede del Arzobispado de Tucumán, tuvo desde su primera construcción en 1685 (año del traslado de la ciudad desde el sitio de Ibatín al de "La Toma") modestas sedes de paredes de adobe y techos de paja. Recién en la década de 1840 el gobierno de Celedonio Gutiérrez se propuso construir un edificio acorde con la importancia del templo, encargando los planos y la obra al ingeniero vasco francés Pedro Dalgare Etcheverry, inaugurándose en febrero de 1856, ocasión en la que la homilía estuvo a cargo de Fray Mamerto Esquiú. Numerosas intervenciones se efectuaron desde entonces, destacándose entre ellas la colocación en 1912 del reloj del Cabildo, demolido en 1908.
En el templo están las sepulturas de algunos tucumanos ilustres, entre las que se destacan las del Obispo José Eusebio Colombres y Gregorio Aáoz de Lamadrid. En 1941 la Iglesia Catedral fue declarada monumento histórico nacional.
Iglesia La Merced

Iglesia La Merced

En 1957 el camarín de Nuestra Señora de la Merced fue declarado Monumento Histórico Nacional y el 1997 la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos, declaró "lugar histórico" a la parroquia y al santuario que alberga la imagen de la Virgen de la Merced, cuya imagen es del siglo XVI. La devoción que despierta en el pueblo tucumano se acrecentó en ocasión del triunfo del ejército patriota del 24 de setiembre de 1812, a quien el general Belgrano puso bajo "protección" de la Virgen, nombrándola posteriormente "Generala del ejército de la patria". En 1813 se decidió que comenzara a funcionar como "Parroquia de La Victoria", aunque ello se hizo efectivo recién a partir de 1859. Un nuevo templo comenzó a construirse a fines del siglo XVIII y otro en 1834, cuyas obras se abandonaron en 1845 para, finalmente, ser bendecido en 1880. Demolido en 1927, en 1847 el industrial azucarero Alfredo Guzmán se hizo cargo de la construcción de la iglesia actual, que se inauguró el 24 de setiembre de 1950. Se destacan en su ornamentación interior una serie de pinturas que evocan la Batalla de Tucumán, realizadas por el pintor italiano Giuseppe Bercetti.
Iglesia San Francisco

Iglesia San Francisco

El tempo de San Francisco formó parte del primer emplazamiento de la ciudad de Tucumán en el sitio de Ibatín. En el nuevo sitio de "La Toma", en la actual San Miguel de Tucumán, la iglesia se ubicó en la "manzana de los jesuitas", en la que funcionaba también el convento y un colegio. Al decretar el monarca Carlos III la expulsión de la orden en 1767 el convento, la iglesia y el colegio pasaron al clero secular, y en 1785 fue transferido a los franciscanos. El conjunto tuvo diversos usos, residencia de gobernadores, de obispos, cárcel de mujeres, alojamiento y enfermería para las tropas de Manuel Belgrano luego de la Batalla de Tucumán.
En 1873 se demolió el antiguo templo, dándose inicio a la construcción de uno nuevo, que fue inaugurado el 26 de setiembre de 1891. Entre sus festividades religiosas se destaca el 23 de septiembre en veneración a "San Miguel Arcangel". Recientemente se han realizado una serie de intervenciones de restauración por parte de arqueólogos y arquitectos tucumanos, quienes pusieron en valor un rico patrimonio cultural. El Templo de San Francisco fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1964.

Iglesia Santo Domingo

En 1785, la orden de los dominicos se acento en la actual iglesia, otorgada por la orden de los franciscanos. Al llegar los dominicanos, vieron que la iglesia se encontraba en pésimas condiciones, esto se lo puede saber, debido a los documentos que relatan: “Celdas en ruinas, sin muebles, ni puertas, y cuando las tenían, carentes de cerraduras cinco campanas quebradas, y sin badajo”.

Luego de unos años, cuando se efectuó la batalla de la independencia en Tucumán, se encontró un relato del sacerdote, que nos narra como una bala impacto en la torre de su iglesia y rompió ladrillos y tejas.

En su interior se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Rosario hecha en Cuzco, Perú, esta imagen se encuentra tallada en madera, con una peluca, y recubierta de telas. En antiguos documentos podemos encontrar la procedencia de la misma, “esta virgen  traída del Perú por un indio trashumante, se convierte en objeto de veneración en la casa de su mujer, de nombre por Juana Paya, que vivía en los alrededores de Ibatín”, es así, que la imagen de la virgen es de gran antigüedad.

En el interior de la iglesia, también nos encontramos con la presencia de un órgano de gran porte, ya que la iglesia es sede de importantes conciertos litúrgicos religiosos y en ella funciona actualmente la Universidad del Norte Santo Tomas de Aquino.

Iglesia San Roque

Esta iglesia, antes de edificarse como tal, fue pensada para muchas funciones, como un asilo para Mendigos y una casa de corrección para mujeres.

Cuando en Tucumán, en el año 1887, apareció la amenaza de otra nueva epidemia de cólera, el gobierno propuso la construcción de un edificio destinado a Lazareto de los coléricos. Fue diseñada en madera, para apurar la construcción debido al problema de la epidemia, pero al verse que era una falsa alarma, siguieron su construcción en ladrillos, y así otorgarla  a la sociedad de beneficencia, es así que en 1889, se incorporaron los primeros huéspedes, los cuales eran 35, entre ellos seis indias todavía infieles, las que fueron bautizadas y confirmadas.

Al pasar los años, la construcción se deterioro, pero gracias a Alfredo Guzmán y su esposa Guillermina Leston, los cuales donaron un nuevo edificio inaugurando un nuevo asilo en 1945.

Luego se vendió el lote, y la parroquia sobrevivió y paso a manos del obispado de Tucumán, y entregada a él monseñor Segundo Isidoro de Bassols.

Dentro de la iglesia se encuentran bellas pinturas de un pintor desconocido, que representan la vida de San Roque, socorriendo a los necesitados, en su contexto posee un paisaje rural, con montañas, arboles y edificaciones alejadas;  y también en oración penitencial, es decir, el santo de rodillas, donde se enfrenta a un grupo  de caballeros que sostienen a un joven debilitado.

Iglesia Nuestra Sra. de Lourdes

Los padres Lourdistas provenían de las zonas de montañas de Francia. Ellos a lo largo de sus recorridos por misionar, llegaron a la Argentina en 1890, y diez años más tarde ingresaron al territorio tucumano.

El obispo Pablo Padilla y Bárcena quisieron crear un edificio con el propósito de administrar un colegio de varones el cual llevaría el nombre del actual colegio que conocemos como el Colegio del Sagrado Corazón, el colegio debe su nombre al último telegrama enviado desde Buenos Aires a Agustín Berrere, el cual es un permiso para la realización del colegio, y al final de la nota dice: “Bendito sea el Sagrado Corazón”.

La iglesia que se construyo posee un gran porte en su interior, donde podemos encontrar un gran altar de mármol color rosado y blanco, con algunos detalles en ónix,  esta obra fue realizada por Antonio Musso.

En su interior también podemos encontrar dos imágenes: una pertenece a la Virgen de Lourdes y otra a la de Santa Bernardita Soubirous, esta última era una humilde pastora que la virgen hacia  confidente de sus secretos y portadora de sus mensajes.

Otra imagen representativa que podemos encontramos en la salida de la iglesia es una imagen de Santa Juana de Arco, la cual, se encuentra tallada en madera.

Iglesia Corazón de María

Esta iglesia fue entregada a los padres misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, pertenecientes a la congregación española de San Antonio María Claret. Cuando ellos llegaron a Tucumán, José Fierro narro que circulaba una anécdota: “Un chistoso conocido hizo circular la noticia malintencionada de que se trataba de sacerdotes filipinos expulsados de Manila que venían buscando refugio, nadie desmintió esa gracia...”.

Muchos vecinos tucumanos que vivían en el barrio norte, crecieron jugando a la pelota en la cancha de la parroquia, también cantando en el órgano que aun se encuentra en la iglesia. Cuenta el padreSantiago Villena,"Como había una comunidad española muy importante en este barrio, en la procesión se veían encapuchados y damas con sus peinetones". En la procesión se llevan cinco imágenes que fueron traídas de España: El Nazareno, Cristo Crucificado, Cristo Yacente, La Pietá y La Dolorosa todas ellas fabricadas con madera.

Una de las grandes características de esta iglesia, es la devoción por San Expedito, los tucumanos observamos que cada 19 de cada mes, hay una gran fila  que cubren las calles, que se trata de los fieles que van a honrar al Santo, este santo tenia de nombre verdadero “Lucio Cassio”, y su imagen fue donada por las Hermanas de El Buen Pastor de Angérs en 1910.

Capilla Hermanas Dominicas

Elmina Paz de Gallo, nacida en 1833, viuda del político Napoleón Gallo, debido a la epidemia de cólera en 1887, fue la fundadora de la capilla que se conoce con el nombre de Santísimo Nombre de Jesús de las Hermanas Dominicas. Ella tenía un gran corazón y se apiado de los huérfanos, luego de las perdidas por la epidemia  utilizo su casa para albergar y alimentar a los niños. En 1888 Elmina tomo los hábitos con el nombre de “Sor María Dominga del Santísimo Sacramento”, y alrededor de esos años se realizaron muchas obras espirituales y educativas, entre ellas podemos encontrar el Colegio Santa Rosa fundado en 1902(solo para damas).

En el interior de la iglesia podemos destacar una de las imágenes más llamativas de la misma, conocida con el nombre de Nazareno, esta imagen fue traída de Santiago del Estero por la tradicional familia Gallo, posee unos interesantes ojos de vidrio, corona de espina, cabello, etc.

Actualmente la iglesia lleva muchas actividades solidarias para ayudar al prójimo, entre ellas podemos encontrar; trabajando  y misionando en zonas interurbanas, rurales, realizan cursos y conferencias , convocación de voluntariados juveniles, realización de talleres, realizan retiros espirituales, organización de colectas para los más necesitados, ayudas a programas de alfabetización.